Morir en tu cuerpo,
en ese tesoro sin dueña,
que me emborracha y que me seduce.
Uno nunca sabe por quien puede vivir,
uno nunca sabe por quien puede morir.
Uno busca en el cielo espejos nuevos.
en ese tesoro sin dueña,
que me emborracha y que me seduce.
Uno nunca sabe por quien puede vivir,
uno nunca sabe por quien puede morir.
Uno busca en el cielo espejos nuevos.