Ver, saber, mirar

Para ver cuanto sentí, mirá mis marcas.
Para ver cuanto sufrí, mirá mis heridas.
Para saber cuanto olvidé, mirá mis manos.
Para saber cuanto te ame, mirá mis brazos.
Para ver cuanto lloré, mirá mis ojos.
Para ver cuanto callé, mirá mis labios.
Para saber cuanto dejé, mirá mis piernas.
Para saber cuanto maté, entonces mirame a mi.

El problema es que cuando se te ocurra hacerlo, ya no me vas a poder ver más.